El sábado 17 a las 21:30 llega al Teatro 3 de Febrero Aryentains II, el nuevo espectáculo basado en textos del último libro de Roberto Fontanarrosa El rey de la milonga.
Después de la exitosa experiencia que significó la primera versión de Aryentains, con más de 300 funciones y cosechando premios por todo el país el mismo grupo de actores integrado por los prestigiosos Jean Pierre Noher, Coco Sily, Turco Naim y Roly Serrano ponen en escena el nuevo espectáculo Aryentains II.
Las plateas cuestan $45, la tertulia $40 y el paraíso $35.
Hay dibujos de Roberto Fontanarrosa como fondo escenográfico, la voz de los primeros tiempos de Goyeneche cantando Grisel, y un anuncio que pide, un instante antes del inicio de la función, que se apaguen los celulares, pero también que nadie se suba al alambrado ni le tire objetos contundentes a los actores.
Estructurado en base a cuadros humorísticos con separadores de rap que aluden a las vicisitudes de vivir al sur, es probable que Aryentains II, tenga tanto éxito como la primera versión de este espectáculo estuvo tres años en cartel.
El punga chileno que pone en juego Roly Serrano en el inicio del espectáculo, el capo de la milonga de Aráoz, y el sobrino temeroso de los ataques de furia de su tío protagonizado por Noher son los personajes mejor logrados de la noche. Tienen ese tono preciso del absurdo y del grotesco, de anormalidad cercana que suelen tener los retratos del rosarino.
Además, están interpretados con la cuota entrañable de empatía necesaria que le da distinción a Fontanarrosa, ese clima de no ostentar nunca una superioridad burlona respecto a lo que se cuenta.
Datos
- El vestuario y la escenografía, están pensadas por Alejandro Mateo, que se luce sobre todo en el sketch de la milonga y en el extenso último cuadro anclado en los viejos enfrentamientos históricos de la patria.
- La dirección basada en el oficio de Lía Jelín que defendió el ritmo y apostó a integrar los diversos aportes del elenco.
- El elenco que, como los buenos equipos de fútbol, está armado y tiene a favor un entendimiento natural; se ve que miran, todos, para el mismo lado.